Semana 1: entender el negocio

Antes del inventario técnico se debe identificar qué procesos no pueden detenerse, qué compromisos existen con clientes y dónde una interrupción tendría mayor impacto.

Semana 2: levantar sistemas y dependencias

Servidores, servicios cloud, bases de datos, integraciones, respaldos, proveedores y accesos deben formar un mapa suficientemente claro para actuar.

Semana 3: comprobar controles

No basta con que exista un respaldo o una alarma configurada. Conviene verificar cobertura, responsables, restauración, escalamiento y registro de incidentes.

Semana 4: acordar prioridades

El resultado debe ser un plan comprensible: riesgos inmediatos, estabilización, mejoras mensuales y decisiones que pueden esperar.

Una incorporación correcta reduce incertidumbre antes de aumentar velocidad.

El entregable importante

Más que un documento extenso, se necesita una operación que pueda responder: qué importa, qué está ocurriendo, quién actúa y qué evidencia queda.

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